Un estudio conjunto de la Universidad Northwestern y la Universidad de Chicago revela que el aumento de los precios de la vivienda está llevando a algunos individuos de la Generación Z a abandonar sus objetivos de ser propietarios de una casa. En cambio, están aumentando el consumo, reduciendo los ahorros y mostrando una preferencia por inversiones de alto riesgo. La investigación destaca que cuando los jóvenes inquilinos perciben que la propiedad de una vivienda es inalcanzable mediante el ahorro, su tolerancia al riesgo aumenta, identificándose las criptomonedas como una inversión típica de alto riesgo. Cabe destacar que el estudio también encontró que la proporción de la Generación Z que posee activos en criptomonedas ahora supera a la de aquellos con cuentas de jubilación.