Desde el anuncio del alto el fuego, el Estrecho de Ormuz no ha visto pasar ningún petrolero o gasero por sus aguas. En cambio, solo cuatro embarcaciones que transportan carga seca han navegado por esta vía estratégica. El Estrecho de Ormuz es un punto crítico para los envíos globales de petróleo, y la ausencia de tráfico de petroleros marca un cambio significativo en la actividad marítima tras el alto el fuego.