Los satélites Starlink, operados por SpaceX, utilizan software convencional basado en heurísticas para maniobrar en lugar de inteligencia artificial. Este enfoque implica el uso de reglas y algoritmos predefinidos para guiar los movimientos de los satélites, asegurando operaciones eficientes y confiables en órbita. La decisión de emplear heurísticas en lugar de IA destaca una preferencia por métodos establecidos y predecibles para gestionar la compleja dinámica del posicionamiento satelital.