El mercado global de remesas, valorado en aproximadamente 900 mil millones de dólares, está experimentando un cambio a medida que las stablecoins ganan terreno en los pagos transfronterizos. Aprovechando la tecnología blockchain, las stablecoins ofrecen una alternativa más económica y rápida a los sistemas tradicionales de remesas como Western Union, que actualmente cobran más del 6 % en comisiones por transacción, según el Banco Mundial. Este desarrollo es particularmente beneficioso para las personas de bajos ingresos que envían dinero a países en desarrollo. La Ley GENIUS, firmada por el presidente Trump en julio, estableció un marco regulatorio federal para las stablecoins, fomentando su integración en las finanzas convencionales. En respuesta, empresas como Western Union y PayPal están desarrollando productos relacionados con stablecoins. Mientras que las firmas tradicionales de remesas cuentan con redes y sistemas de cumplimiento establecidos, sus modelos actuales pueden dificultar la adaptación. Por otro lado, las empresas nativas de criptomonedas como Coinbase y Kraken son más ágiles, pero enfrentan desafíos en el cumplimiento regulatorio y la confianza de la marca. Se espera que la competencia en el sector de remesas se intensifique entre las instituciones financieras tradicionales, las empresas de criptomonedas y las plataformas fintech a medida que mejore la claridad regulatoria.