Las stablecoins no están destinadas a reemplazar las redes tradicionales de tarjetas como Visa y Mastercard, sino que están posicionadas para servir a nuevos tipos de comerciantes a los que los sistemas de pago tradicionales aún no han llegado. A medida que las herramientas de programación de IA reducen las barreras para el desarrollo de software, está surgiendo un aumento de servicios "temporales" y "micro". Estas entidades, que a menudo carecen de estructuras formales de empresa e historiales operativos a largo plazo, tienen dificultades para acceder a las capacidades de pago con tarjeta debido a los mecanismos existentes de evaluación de riesgos. Las stablecoins ofrecen una solución al proporcionar una infraestructura de pago para estos nuevos comerciantes, cubriendo escenarios comerciales que permanecen sin cubrir por los sistemas tradicionales. Esta oportunidad surge a medida que la IA crea nuevos comerciantes a un ritmo sin precedentes, con millones de no desarrolladores que ahora lanzan software y realizan transacciones de alta frecuencia. Las stablecoins permiten estas transacciones sin la necesidad de cuentas comerciales tradicionales o procesadores de pago, eludiendo las barreras estructurales de los sistemas de pago existentes.