Las stablecoins están emergiendo como la opción preferida para los sistemas de nómina en criptomonedas sobre Bitcoin, impulsadas por marcos regulatorios más claros. Esfuerzos legislativos recientes, como la Ley GENIUS de EE. UU. y la regulación MiCA europea, han establecido directrices específicas para las stablecoins, enfocándose en los requisitos de reserva y la protección del consumidor. Estas regulaciones facilitan la integración de las stablecoins en los sistemas de nómina al alinearlas con los estándares existentes de cumplimiento financiero. A diferencia de Bitcoin, que está sujeto a alta volatilidad y requisitos complejos de reporte fiscal, las stablecoins mantienen un valor estable vinculado a monedas fiduciarias, simplificando los procesos de nómina. Esta estabilidad permite a los empleadores cumplir con las obligaciones salariales contractuales sin ajustes frecuentes, reduciendo las cargas administrativas. Como resultado, las stablecoins son cada vez más preferidas para la nómina en criptomonedas, apoyadas por el desarrollo de infraestructura financiera y la participación institucional.