El sector de las stablecoins ha entrado en su tercera fase, conocida como la era de la Institucionalización, que comenzó en 2024. Esto sigue a la era de la Infraestructura Comercial (2015-2020) y a la era de la Financiarización DeFi (2020-2024). En esta fase actual, las stablecoins se utilizan cada vez más para aplicaciones financieras prácticas, incluyendo remesas transfronterizas y pagos empresariales. Esta evolución destaca la creciente aceptación e integración de las stablecoins en los sistemas financieros tradicionales, ya que proporcionan un medio confiable y eficiente para las transacciones. El cambio hacia casos de uso institucionales marca un hito significativo en el panorama de las stablecoins, reflejando su potencial para transformar las operaciones financieras globales.