Las stablecoins como USDC se están convirtiendo en una parte integral de la economía de agentes autónomos, como lo demuestran empresas impulsadas por IA como OpenClaw y Medvi. Estas compañías operan con mínima intervención humana, aprovechando agentes de IA para manejar tareas y transacciones. Las stablecoins proporcionan la infraestructura financiera necesaria, permitiendo que estos agentes realicen negocios sin las limitaciones de la banca tradicional. El mercado de tokens de IA ha experimentado una caída significativa, con el Índice de Agentes de IA de CoinGecko disminuyendo un 75% en el último año. En contraste, las stablecoins han facilitado liquidaciones sustanciales en cadena, con USDC alcanzando por sí solo 18.3 billones de dólares en 2025. Este cambio subraya la creciente importancia de las stablecoins en el apoyo a operaciones impulsadas por IA, ya que ofrecen una herramienta financiera confiable y adaptable para agentes autónomos.