El desarrollo de un marco para el rendimiento de las stablecoins sigue sin resolverse, ya que Coinbase y otras empresas de criptomonedas expresan su oposición. Las discusiones en curso destacan las preocupaciones de la industria sobre la claridad regulatoria y los posibles impactos en las operaciones de stablecoins. Las conversaciones entre reguladores y empresas de criptomonedas están activas, pero aún no se ha alcanzado una resolución.