El mercado de emisión de stablecoins está experimentando una transformación significativa, ya que el cumplimiento normativo, la liquidez y la distribución emergen como diferenciadores clave. Con la introducción de la Ley GENIUS y marcos regulatorios más claros, empresas como Western Union y Sony Bank están pasando de integrar USDC a lanzar sus propias stablecoins de marca a través de asociaciones de emisión de marca blanca. Este cambio está respaldado por el crecimiento de plataformas de emisión como servicio, que ahora ofrecen más de diez opciones viables, incluyendo nuevos participantes como Bridge y MoonPay, junto con actores establecidos como Coinbase. El mercado está viendo una estratificación donde el cumplimiento, la eficiencia en el canje y los servicios agrupados se están convirtiendo en factores críticos. Mientras que la emisión de tokens en sí se está convirtiendo en una mercancía, la verdadera diferenciación radica en las capacidades operativas y la habilidad para proporcionar servicios integrales, como canales de entrada/salida de fondos conformes y la orquestación de pagos. Esto ha llevado a un panorama competitivo donde los emisores no son fácilmente intercambiables, especialmente en áreas con altos requisitos operativos. A medida que el mercado evoluciona, el enfoque se está desplazando hacia la creación de efectos de red mediante la liquidez compartida y los estándares de intercambio. El futuro de la interoperabilidad de stablecoins y el potencial de los emisores para establecer ventajas competitivas duraderas siguen siendo áreas clave a observar. En última instancia, aunque el despliegue de tokens se está estandarizando, el modelo de negocio y la infraestructura de soporte alrededor de las stablecoins son donde reside el verdadero valor y diferenciación.