El gobierno de Estados Unidos anticipa que las stablecoins, particularmente aquellas emitidas por entidades privadas como Tether y vinculadas al dólar estadounidense, podrían expandirse hasta los 3 billones de dólares en los próximos años. Se espera que este crecimiento refuerce el dominio global del dólar y aumente la demanda de bonos del Tesoro de EE. UU. Sin embargo, persisten preocupaciones sobre el cumplimiento regulatorio de Tether y sus prácticas contra el lavado de dinero, lo que eleva los riesgos de posibles interrupciones en los pagos globales si surgen problemas. Simultáneamente, el Banco Central Europeo está avanzando en sus iniciativas de moneda digital de banco central, incluyendo un "euro tokenizado", para facilitar liquidaciones atómicas y evitar la dependencia de tokens privados en dólares estadounidenses para infraestructuras financieras críticas. Este movimiento subraya la importancia estratégica de las monedas digitales para mantener la estabilidad financiera y la soberanía.