SpaceX está a punto de lanzar su oferta pública inicial (OPI) con una valoración esperada entre 1.75 y 2 billones de dólares, con el objetivo de recaudar hasta 75 mil millones de dólares, lo que podría marcar la OPI más grande de la historia. Sin embargo, la alta relación precio-ventas de 93 y las pérdidas financieras continuas han generado escepticismo entre los inversores. Muchos, incluidos los inversores minoristas, son cautelosos y cuestionan si la valoración ya incluye el crecimiento futuro. Algunos inversores, como Neil Rozenbaum y Bilaal Dhalech, planean esperar una caída en el precio antes de invertir. La OPI ha llevado a Nasdaq a revisar sus reglas, permitiendo que SpaceX se una al índice Nasdaq-100 apenas 15 días después de la cotización, una medida criticada por el presidente del Grupo NYSE por comprometer la integridad del mercado. A pesar de las controversias, la influencia de SpaceX es evidente, ya que los proveedores de índices y fondos se posicionan temprano. El resultado de la OPI podría impactar significativamente en la industria tecnológica, con implicaciones para futuras OPIs de empresas como OpenAI y Anthropic.