SpaceX ha anunciado planes para invertir 55 mil millones de dólares en una nueva planta de fabricación de chips en el condado de Grimes, Texas, llamada Terafab. Este ambicioso proyecto, en colaboración con Tesla, tiene como objetivo lograr la integración vertical en la producción de chips para apoyar las enormes necesidades de computación GPU de las empresas de Musk, incluyendo xAI, Starlink y los sistemas autónomos de Tesla. La inversión total podría alcanzar los 119 mil millones de dólares, casi igualando los ingresos de NVIDIA en 2024. La iniciativa refleja un movimiento estratégico hacia la autonomía computacional, con la producción inicial de chips esperada para mediados de 2028. Este desarrollo se produce mientras SpaceX se prepara para su oferta pública inicial (IPO), con la ventana prevista para abrirse alrededor del 8 de junio. Los analistas ven esto como parte de la estrategia a largo plazo de Musk para controlar los recursos críticos de computación de la industria de la IA, posicionando a sus empresas a la vanguardia de la innovación tecnológica.