El S&P 500 alcanzó un nuevo máximo de cierre a finales de mayo, impulsado por un número limitado de acciones, lo que recuerda las condiciones similares al pico de la burbuja puntocom del año 2000. Según el estratega de Bank of America, Michael Hartnett, solo 20 acciones alcanzaron nuevos máximos junto con el índice, siendo los sectores relacionados con la inteligencia artificial, especialmente las empresas de semiconductores y chips de memoria como AMD y Micron, los que lideraron el avance. A pesar del impresionante aumento del 25 % del índice Nasdaq Composite durante abril y mayo, la amplitud del mercado sigue siendo débil, con solo el 55 % de los componentes del S&P 500 cotizando por encima de su media móvil de 200 días al 20 de mayo. Los analistas sugieren que este repunte limitado podría indicar una fragilidad subyacente del mercado, lo que lleva a recomendaciones para que los inversores consideren cambiar hacia activos defensivos a medida que el mercado se acerca a posibles picos.