El índice S&P 500 revirtió sus pérdidas iniciales y registró ganancias cuando los precios del petróleo cayeron por debajo de los 93 dólares por barril. Este cambio en los precios del petróleo impulsó el mercado bursátil, aliviando algunas presiones inflacionarias y mejorando el sentimiento de los inversores. La caída en los precios del petróleo se produce en medio de la volatilidad continua del mercado y la incertidumbre económica.