El índice KOSPI de Corea del Sur cerró con una caída de 173,07 puntos, lo que representa un descenso del 2,04%, para situarse en 8.303,41 puntos el 1 de julio. Esta caída refleja la volatilidad continua del mercado. En contraste, el índice Nikkei 225 de Japón subió 412,64 puntos, o un 0,59%, cerrando en 70.474,96 puntos, lo que indica una tendencia positiva en el mercado japonés.