El primer ministro surcoreano, Kim Min-sik, advirtió que un solo día de cierre en las plantas de semiconductores de Samsung Electronics podría resultar en pérdidas directas de hasta 1 billón de wones surcoreanos (668 millones de dólares). Esta declaración se produce tras una reunión de emergencia con ministros en medio de las negociaciones salariales en curso entre Samsung y su sindicato laboral, que se reanudarán el próximo lunes con mediadores gubernamentales involucrados. Kim destacó el riesgo de retrasos prolongados en la recuperación si se detienen las líneas de producción, con pérdidas económicas potenciales que podrían escalar hasta 100 billones de wones si las huelgas provocan desperdicio de materiales. Según las regulaciones surcoreanas, el gobierno puede emitir una orden de arbitraje de emergencia para prevenir acciones industriales durante 30 días si una disputa laboral amenaza la economía o el bienestar público. Esta medida, que implica la mediación de la Comisión Nacional de Relaciones Laborales, se usa raramente pero sigue siendo una posibilidad a medida que aumentan las tensiones en las negociaciones.