Corea del Sur está considerando implementar su primer tope al precio del petróleo en casi tres décadas, debido a que las crecientes tensiones en Medio Oriente están elevando los precios del combustible. Esta posible medida surge mientras el país busca mitigar el impacto del aumento de los costos energéticos en su economía y en los consumidores. El gobierno está evaluando diversas medidas para estabilizar el mercado interno en medio de las incertidumbres globales.