Corea del Sur ha introducido nuevas regulaciones que requieren que los inversores extranjeros en bienes raíces revelen los historiales de transacciones de criptomonedas al comprar propiedades. A partir del 10 de febrero de 2025, la Comisión de Servicios Financieros exige que los extranjeros proporcionen documentación detallada sobre los ingresos provenientes de activos digitales como parte de un esfuerzo más amplio para frenar la especulación en el mercado y mejorar la transparencia. Las "Regulaciones de Transacciones de Divisas" enmendadas amplían los protocolos contra el lavado de dinero, exigiendo la divulgación para transacciones inmobiliarias que superen los 100 millones de KRW (aproximadamente 75,000 dólares). Los compradores extranjeros deben presentar registros verificados de proveedores de servicios de activos virtuales, incluyendo historiales de transacciones y detalles de conversión. Esta medida responde a preocupaciones sobre entradas de capital opacas, con una inversión extranjera en el mercado de apartamentos de lujo en Seúl que aumentó un 34% en 2024. Las regulaciones están alineadas con la iniciativa "Anti-Especulación 2.0" de Corea del Sur, que busca estabilizar el mercado inmobiliario y prevenir manipulaciones vinculadas a las criptomonedas. Los costos de cumplimiento para los inversores extranjeros podrían aumentar, pero se espera que la política reduzca las inversiones especulativas entre un 15 y 20% durante el primer año. La comunidad internacional está observando de cerca estos desarrollos como un posible modelo para integrar la supervisión de criptomonedas con las regulaciones financieras tradicionales.