El Servicio de Inteligencia Financiera (FIU) de Corea del Sur ha revisado la Orden de Ejecución de la Ley de Información Financiera Específica, eliminando el requisito de reporte obligatorio de transferencias de criptomonedas que superen los 10 millones de won. Este cambio, que entra en vigor el 20 de agosto, permite a las plataformas gestionar el riesgo de manera independiente. Anteriormente, los operadores nacionales debían reportar dichas transferencias al FIU, independientemente del nivel de riesgo. Las enmiendas también amplían la Regla de Viaje para cubrir todas las cantidades de transacciones, no solo aquellas superiores a 1 millón de won. La verificación mejorada del cliente para transacciones de alto riesgo ahora solo es requerida cuando la empresa lo considere necesario. Además, las pequeñas empresas reciben un período de gracia de un año para los requisitos de reporte relacionados con una proporción de deuda que no exceda el 200%, y se permite el uso de servicios en la nube en el extranjero para los sistemas de prevención de lavado de dinero.