Corea del Sur ha introducido un conjunto integral de regulaciones sobre inteligencia artificial (IA), descritas como las primeras de su tipo en el mundo, para mejorar la confianza y la seguridad en la industria. La nueva Ley Básica sobre Inteligencia Artificial tiene como objetivo posicionar a Corea del Sur como líder en IA, en contraste con la Ley de IA por fases de la UE y la postura regulatoria más indulgente de Estados Unidos. Sin embargo, las startups expresan preocupaciones de que el cumplimiento podría obstaculizar su crecimiento, citando un lenguaje legal vago y posibles riesgos regulatorios. La legislación, que sigue a amplias consultas, ofrece un período de gracia de un año antes de imponer multas administrativas por incumplimiento. Las sanciones incluyen multas de hasta 30 millones de wones (20.400 dólares) por no etiquetar la IA generativa. Jeong Joo-yeon, de la Startup Alliance, destacó los desafíos que enfrentan las startups para navegar estas regulaciones, potencialmente optando por estrategias excesivamente cautelosas para evitar sanciones.