El Tesoro Nacional de Sudáfrica ha propuesto el Proyecto de Regulaciones para la Gestión del Flujo de Capital 2026, lo que ha generado críticas por parte de líderes de la industria que argumentan que refleja controles económicos obsoletos. El borrador, que reemplaza las normas de 1961, introduce controles estrictos sobre los activos digitales, incluyendo posibles multas de 1 millón de rand por incumplimiento. Los críticos, incluido el CEO de VALR, Farzam Ehsani, advierten que estas medidas podrían alejar la inversión en criptomonedas y criminalizar la posesión rutinaria de activos digitales. La propuesta ha sido descrita como un retroceso en los objetivos de liberalización, con preocupaciones sobre las declaraciones obligatorias y la ampliación de los poderes de aplicación. La Regulación 8 podría obligar a los poseedores de criptomonedas a vender activos por rand, mientras que la Regulación 4 permite registros y confiscaciones extensas. También se ha criticado la falta de claridad sobre los umbrales de entrega y la categorización de los activos criptográficos como activos extranjeros. Los expertos de la industria temen que estas regulaciones puedan disuadir a los emprendedores tecnológicos y provocar advertencias internacionales de viaje contra Sudáfrica.