Solmate ha iniciado acciones legales contra Viktor Fischer, CEO de RockawayX, alegando un intento fraudulento de adquisición. Solmate afirma que Fischer buscaba recaudar 50 millones de dólares a través de RockawayX para invertir en Solmate, con el objetivo de vender la empresa a una valoración de aproximadamente 200 millones de dólares. Esta valoración supuestamente se basaba en estados financieros engañosos proporcionados a Brera Holdings. Tras identificar irregularidades durante la diligencia debida, la junta de Solmate canceló el acuerdo y presentó una demanda en Delaware contra Fischer y RockawayX, acusándolos de fraude y tergiversación intencional. Solmate sostiene que los "ataques falsos" han afectado negativamente las expectativas del mercado, lo que ha llevado a un descuento significativo en la valoración de la empresa. La compañía se está enfocando en la responsabilidad legal y en construir un valor empresarial a largo plazo, comprometiéndose a priorizar los intereses de los accionistas y la seguridad de los activos de la empresa.