Solana está colaborando con Project Eleven para probar firmas resistentes a la computación cuántica en anticipación a futuras amenazas de la computación cuántica. Las pruebas iniciales revelan compromisos significativos entre seguridad y velocidad, ya que el tamaño de las firmas resistentes a la computación cuántica aumentó hasta 40 veces, lo que resultó en una reducción del 90% en la velocidad de la red. Estos hallazgos han generado preocupaciones sobre la escalabilidad de la tecnología.