SoftBank planea convertir una antigua fábrica de pantallas LCD de Sharp en Sakai, Osaka, en una instalación de fabricación de baterías a gran escala, con la producción prevista para comenzar en el año fiscal 2027. Las baterías alimentarán los centros de datos de IA de SoftBank, respondiendo a la creciente demanda de electricidad impulsada por las tecnologías de inteligencia artificial. Esta medida refleja la estrategia de SoftBank para asegurar su propia cadena de suministro de energía en medio del aumento de las necesidades eléctricas de los centros de datos. La instalación producirá baterías sin utilizar litio ni cobalto, con el objetivo de reducir costos y evitar problemas geopolíticos en la cadena de suministro. Este enfoque está alineado con otros gigantes tecnológicos como Microsoft y Amazon, que también buscan soluciones energéticas alternativas para apoyar su infraestructura de IA. El enfoque de SoftBank en el almacenamiento en lugar de la generación permite acumular energía durante las horas de menor demanda, algo crucial en el mercado eléctrico japonés, caracterizado por sus altos costos y limitaciones de capacidad.