Las discusiones en las redes sociales revelan una crítica generalizada hacia los derechos de propiedad intelectual corporativos, especialmente en el contexto del entrenamiento de modelos de IA. Los usuarios expresan escepticismo ante la idea de protegerse contra amenazas autoritarias limitando las tecnologías avanzadas a entidades selectas. Este sentimiento refleja una desconfianza más amplia hacia el control corporativo y gubernamental sobre los avances en IA.