El mercado de tarjetas de fútbol está experimentando un crecimiento significativo, alcanzando una valoración de 115 mil millones de dólares a medida que se acerca la Copa del Mundo. La FIFA ha introducido una nueva regla que exige a los jugadores que participan por primera vez en la Copa del Mundo llevar un "Parche de Debut" en sus camisetas, el cual será retirado, autenticado e incorporado en tarjetas coleccionables. Esta medida forma parte de una tendencia más amplia hacia la financiarización de los recuerdos deportivos, con las tarjetas de jugadores convirtiéndose en activos valiosos en un mercado que incluye un sistema robusto de comercio secundario. La asociación de la FIFA con Fanatics marca una nueva era para los coleccionables relacionados con la Copa del Mundo, ya que el mundo deportivo entra en una era de "finanzas fragmentadas". El mercado de tarjetas deportivas, especialmente de baloncesto, está establecido desde hace tiempo, con una valoración actual de aproximadamente 11.5 mil millones de dólares. La introducción de modelos basados en la escasez y el valor narrativo ha transformado las tarjetas deportivas en activos financieros alternativos, paralelamente a las tendencias observadas en los mercados de criptomonedas y NFT.