La Oficina de Investigación de Prácticas Corruptas de Singapur (CPIB) ha identificado un cambio hacia las criptomonedas en los casos de soborno, lo que complica los métodos de corrupción. En una conferencia de prensa reciente, la CPIB destacó que las tecnologías emergentes han facilitado los delitos transfronterizos, lo que requiere una colaboración reforzada con agencias internacionales para construir cadenas de evidencia. En respuesta, la CPIB ha establecido un equipo dedicado a investigar, recopilar pruebas y analizar casos relacionados con criptomonedas, mientras actualiza continuamente sus tecnologías de investigación. En el último año, la oficina también ha intensificado los esfuerzos anticorrupción en sectores privados de alto riesgo como la construcción, la manufactura y el almacenamiento.