La plata experimentó un histórico flash crash el pasado viernes, con precios desplomándose en un raro evento de seis sigma. La caída, impulsada por factores como los efectos de gamma corta, el reequilibrio de ETFs apalancados y la dinámica del mercado entre Shanghái y Nueva York, marcó una de las mayores caídas en un solo día en los 275 años de historia del metal. Esta volatilidad ha llevado a los inversores a reflexionar sobre sus estrategias y los desafíos emocionales de participar en el mercado. El crash ha generado preocupaciones sobre posibles espirales de liquidez que podrían afectar los precios de activos más amplios, aumentando la demanda de activos refugio como el dólar estadounidense y los bonos. Mientras el mercado se prepara para futuros desarrollos, la atención se centra en cómo responderá el mercado chino cuando reabra, con posibles implicaciones para la fijación global del precio de la plata y las estrategias de los inversores.