Las principales empresas tecnológicas de Silicon Valley —Google, Microsoft, Meta, Amazon y Apple— reportaron ganancias sólidas, superando colectivamente las expectativas de Wall Street con un beneficio neto trimestral combinado cercano a los 150 mil millones de dólares. A pesar de este éxito financiero, las reacciones del mercado variaron significativamente. Las acciones de Google subieron un 10 % tras su informe, impulsadas por fuertes ingresos relacionados con la IA, mientras que las acciones de Apple aumentaron un 4 % debido a su recompra estratégica de acciones y al aumento de dividendos. En contraste, las acciones de Meta cayeron un 7 % ante las preocupaciones por su aumento en el gasto de capital sin retornos claros de ingresos por IA, y las acciones de Microsoft bajaron un 4 % tras perder su asociación exclusiva de IA con OpenAI. Las acciones de Amazon se mantuvieron estables mientras enfrenta desafíos para convertir sus significativas inversiones en infraestructura de IA en flujo de caja libre inmediato. Las respuestas divergentes del mercado destacan un cambio en el enfoque de los inversores, que pasa de la mera inversión en IA a obtener retornos tangibles de esas inversiones. A medida que los gigantes tecnológicos continúan navegando el panorama evolutivo de la IA, el énfasis está cada vez más en demostrar la rentabilidad y sostenibilidad de sus proyectos de IA.