El tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz se ha detenido tras las advertencias de las fuerzas armadas de Irán sobre la reanudación de un "estricto manejo y control" sobre esta vía estratégica. El 18 de abril, múltiples embarcaciones recibieron comunicaciones por radio desde Irán, lo que llevó a una paralización del tráfico marítimo. La empresa británica de seguridad marítima Pioneer Technologies informó sobre ataques a tres embarcaciones en la zona, incluyendo un petrolero, un crucero y un buque portacontenedores. Según se informa, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió y disparó contra dos de estas embarcaciones, mientras que el buque portacontenedores fue alcanzado por proyectiles no identificados, causando daños a algunos contenedores.