David Cramer, cofundador de Sentry, ha expresado escepticismo sobre los beneficios en productividad de los grandes modelos de lenguaje (LLMs). En una publicación en X, Cramer argumentó que, aunque los LLMs reducen las barreras de entrada, producen código complejo y difícil de mantener que ralentiza el desarrollo a largo plazo. Criticó el enfoque de "ingeniería agente", donde los modelos generan y despliegan código de forma autónoma, citando problemas de mala calidad del código y rendimiento en bases de código complejas. Cramer mencionó específicamente herramientas como OpenClaw, sugiriendo que generan código excesivo que se vuelve inmanejable. Enfatizó que el desarrollo de software sigue siendo un desafío y no se trata de la cantidad de código. Sus opiniones se basan en su experiencia con bases de código maduras, señalando que sus recientes contribuciones aumentadas provienen del interés más que de la facilidad, indicando un cambio psicológico más que práctico.