El senador Thom Tillis ha retrasado la aprobación de la Ley CLARITY, un esfuerzo legislativo clave para aclarar la supervisión del mercado de criptomonedas en los EE. UU., al exigir la inclusión de disposiciones éticas. Estas disposiciones restringirían a los funcionarios federales, incluido el presidente, de participar en actividades relacionadas con activos digitales, en medio de preocupaciones sobre posibles conflictos de interés relacionados con las empresas criptográficas familiares del presidente Trump. El proyecto de ley, que cuenta con apoyo bipartidista, ahora enfrenta retrasos en el Comité Bancario del Senado, requiriendo 60 votos para su aprobación. El retraso ha introducido incertidumbre en el entorno regulatorio para las criptomonedas, afectando la confianza del mercado en el crecimiento a largo plazo del precio de Bitcoin. La probabilidad de que Bitcoin alcance los $200,000 para finales de 2026 ha disminuido al 4.4%, reflejando las preocupaciones del mercado sobre los obstáculos legislativos. Los observadores están atentos a cualquier desarrollo o declaración de figuras clave del Senado que pueda influir en el progreso del proyecto de ley.