El senador republicano Lindsey Graham ha expresado su preocupación por la ira sin precedentes del presidente Trump respecto a la renuencia de los aliados europeos a contribuir con recursos para mantener abierto el Estrecho de Ormuz. Graham enfatizó que esta vía marítima estratégica es más crucial para Europa que para Estados Unidos. Criticó la actitud desdeñosa de los aliados hacia las ambiciones nucleares de Irán, afirmando que el fracaso en impedir que Irán adquiera armas nucleares podría tener consecuencias graves tanto para Europa como para Estados Unidos. Graham, un firme defensor de las alianzas, cuestionó su valor a la luz de la situación actual. Señaló que la falta de apoyo de los aliados europeos para abordar la amenaza que representa el programa nuclear de Irán y garantizar la seguridad del Estrecho de Ormuz es una prueba significativa para la cooperación internacional. Graham sugirió que no está solo en sus preocupaciones, indicando un sentimiento más amplio entre los senadores estadounidenses.