Aumentan las preocupaciones sobre el papel del capital privado en el sector de los seguros de vida y las rentas vitalicias, mientras los críticos advierten que las aseguradoras están transfiriendo grandes pasivos futuros a entidades afiliadas en jurisdicciones permisivas como Vermont y Bermudas. Es posible que estas afiliadas no estén obligadas a divulgar sus activos, lo que plantea dudas sobre si los compromisos con los asegurados están plenamente respaldados. Los testimonios citaron casos que implican grandes transferencias de pasivos, incluida una empresa que, según se informa, trasladó 195.000 millones de dólares de 200.000 millones de dólares en pasivos a una afiliada, y otra afiliada con 2.000 millones de dólares en pasivos respaldados por 200 millones de dólares en activos. Phoenix Life quebró recientemente, provocando pérdidas de 2.000 millones de dólares, y los mecanismos estatales de respaldo podrían enfrentarse a obligaciones de pago limitadas si quiebran más aseguradoras.