Una orden reciente de la SEC establece un entorno de pruebas regulatorio (sandbox) de cinco años, pero no se aplica a los protocolos de finanzas descentralizadas. Expertos legales aclaran que el alcance del marco es limitado y excluye explícitamente a las plataformas DeFi de sus disposiciones. Esta distinción pone de relieve las fronteras regulatorias vigentes entre los marcos tradicionales de activos digitales y los sistemas descentralizados. Observadores del sector señalan que el sandbox crea un entorno de pruebas definido para los participantes elegibles, mientras deja a las DeFi fuera de los actuales mecanismos de supervisión de la SEC.