La gestión de Arabia Saudita de sus reservas de petrodólares subraya la fuerza duradera del dólar estadounidense, destacando la profunda liquidez y la estabilidad legal del sistema financiero estadounidense. Tras el choque petrolero de 1973, las inversiones saudíes han fluido consistentemente hacia los mercados estadounidenses, reforzando el dominio del dólar incluso cuando los mercados de criptomonedas emergen como competidores. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, atribuye la resiliencia del dólar a las sólidas instituciones democráticas de Estados Unidos. Sin embargo, reconoce que riesgos potenciales podrían alterar este equilibrio, a medida que las dinámicas financieras globales continúan evolucionando.