Arabia Saudita abrirá su mercado bursátil a todos los inversores extranjeros a partir del 1 de febrero de 2026, según anunció la Autoridad del Mercado de Capitales. Esta medida estratégica se alinea con los objetivos de la Visión 2030 del país y se espera que impulse significativamente los flujos internacionales de capital, aumentando potencialmente las inversiones extranjeras en 10 mil millones de dólares. La decisión marca un cambio importante en la estrategia financiera de Arabia Saudita, eliminando el requisito de Inversor Extranjero Calificado y permitiendo el acceso directo al mercado principal. Se anticipa que esta iniciativa mejorará la liquidez del mercado y estimulará la actividad económica, con las acciones saudíes ya experimentando un aumento del 3% tras el anuncio. Los cambios están destinados a desbloquear un capital sustancial para las empresas cotizadas y podrían servir como modelo para otros mercados emergentes.