Arabia Saudita ha restaurado completamente su oleoducto Este-Oeste, permitiendo el transporte de 7 millones de barriles por día. Esta medida estratégica permite al país evitar el Estrecho de Ormuz, un punto crítico de congestión en el transporte global de petróleo. La restauración mejora las capacidades de exportación de petróleo de Arabia Saudita y reduce la dependencia de la vulnerable ruta marítima.