Samsung Electronics reportó un beneficio récord en el primer trimestre, con un beneficio operativo que se disparó un 755 % interanual hasta los 57,2 billones de KRW, superando con creces las expectativas del mercado de 40 a 42 billones de KRW. Este rendimiento excepcional fue impulsado por un aumento en la demanda de chips de memoria relacionados con la IA, con un aumento significativo en los precios de DRAM y NAND. Los ingresos consolidados de la empresa alcanzaron los 133 billones de KRW, lo que representa un aumento del 68,1 % respecto al año anterior. El sólido informe de ganancias, junto con un acuerdo temporal de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, llevó a una recuperación dramática en el mercado bursátil coreano. El índice KOSPI subió un 6,87 % para cerrar en 5.872,34 puntos, con Samsung Electronics y SK Hynix liderando el repunte. A pesar de los riesgos geopolíticos que afectan la cadena de suministro de Samsung, el sólido inventario y las estrategias de abastecimiento diversificadas de la empresa han mitigado los impactos inmediatos, aunque persisten riesgos a medio y largo plazo si el conflicto continúa.