Samsung Electronics está en negociaciones críticas con su sindicato laboral más grande para evitar una huelga de 18 días que comenzaría el 21 de mayo, la cual podría afectar gravemente la producción global de semiconductores. La disputa se centra en demandas de bonos basados en el desempeño y transparencia salarial, con los líderes sindicales buscando el 15% de las ganancias operativas para bonos y la eliminación de los límites en los pagos. La huelga podría costarle a Samsung aproximadamente ₩1 billón (670 millones de dólares) diarios, con daños acumulados potenciales que alcanzarían ₩30 billones (20 mil millones de dólares) si se lleva a cabo. Samsung ha presentado una solicitud de medida cautelar para bloquear la huelga, y se espera una decisión judicial antes de la fecha límite. El gobierno de Corea del Sur también está considerando intervenir debido al posible impacto económico de la huelga. El precio de las acciones de Samsung ya ha caído un 9.3% en medio de estas preocupaciones, reflejando la ansiedad del mercado ante la posible interrupción en la cadena de suministro de semiconductores.