El CEO de OpenAI, Sam Altman, ha propuesto un nuevo acuerdo sobre IA para abordar los impactos sociales de la superinteligencia. Altman sugiere crear un fondo público de riqueza en colaboración con empresas de IA, que permita a los ciudadanos beneficiarse de las ganancias de productividad impulsadas por la IA. Este fondo invertiría en empresas tecnológicas y de IA, proporcionando una participación financiera para cada ciudadano. Para contrarrestar el posible desplazamiento laboral, Altman aboga por una semana laboral de 32 horas sin reducción de salario, permitiendo que los trabajadores compartan los beneficios futuros de la productividad. También recomienda cambiar el enfoque fiscal del trabajo a las ganancias corporativas para proteger programas sociales como Medicare. Altman enfatiza la necesidad de acceso básico a la tecnología de IA y redes de seguridad para proteger contra la pérdida de empleos, al tiempo que destaca preocupaciones sobre el uso de la superinteligencia en ciberataques y amenazas biológicas.