Sam Altman ha destacado los rápidos avances de China en inteligencia artificial, describiendo el progreso como "asombrosamente rápido." Señaló que ciertos sectores en China se están acercando a la frontera tecnológica, impulsados por los esfuerzos de escalamiento de los fabricantes nacionales de chips. Este desarrollo también ha provocado un repunte en las acciones relacionadas con la IA, reflejando una creciente confianza de los inversores en el potencial del sector.