La Duma Estatal rusa ha aprobado la primera lectura de un proyecto de reforma fiscal sobre criptomonedas propuesto por el gobierno. La legislación establece la base imponible como la diferencia positiva entre los ingresos y gastos de transacciones con criptomonedas, permitiendo a los inversores compensar las ganancias con las pérdidas dentro del mismo período fiscal. Los corredores y fiduciarios están obligados a actuar como agentes fiscales, reteniendo el impuesto sobre la renta personal solo sobre los gastos documentados, y deben conservar copias de estos documentos durante cinco años. Los activos financieros digitales emitidos en el extranjero serán clasificados como criptomonedas. Además, los instrumentos de deuda en rublos digitales negociados en la Bolsa de Moscú serán gravados a una tasa preferencial similar a la de los intereses de bonos corporativos. Las autoridades permitirán la compensación de pérdidas de activos financieros digitales en períodos fiscales futuros, alineándose con valores y derivados, aunque la activación de esta disposición depende de la estabilización del comercio de activos digitales. Las ventas de derechos digitales extranjeros sin entrega física estarán exentas del IVA. El Comité de Presupuesto y Fiscalidad de la Duma recomienda que las bolsas de criptomonedas con licencia recauden el impuesto sobre la renta personal en la segunda lectura.