El Banco Central de Rusia tiene previsto lanzar el rublo digital el 1 de septiembre, con el objetivo de mejorar las medidas anticorrupción y reducir la dependencia del dólar estadounidense en los pagos. Sin embargo, una encuesta reciente indica que el 51 % de los encuestados rusos se muestra reacio a adoptar la moneda digital, y solo alrededor de un tercio está dispuesto a "probarla". Además, solo el 7 % siente que tiene una comprensión completa del proyecto. El CEO de Sberbank, German Gref, también ha expresado escepticismo, cuestionando la necesidad del rublo digital tanto a nivel personal como en su rol de ejecutivo bancario.