Rusia ha promulgado su primera ley sobre criptomonedas, imponiendo un límite de $3,800 por año en las compras minoristas de criptomonedas. Sin embargo, esta legislación permite a las empresas utilizar criptomonedas para liquidar transacciones de comercio internacional. Esta medida se considera una posible forma de eludir las sanciones de la UE, proporcionando a las empresas rusas un medio alternativo para realizar comercio transfronterizo.