La frase mnemónica del fundador de Robinhood, Vlad Tenev, fue filtrada durante una transmisión en vivo, lo que provocó una brecha de seguridad significativa. Un hacker tomó el control de la dirección de Tenev y la manipuló para comprar una moneda meme de $1, lo que desató una fiebre que hizo que la capitalización de mercado del token se disparara de $500,000 a $14 millones antes de desplomarse. El volumen de operaciones alcanzó aproximadamente $20 millones en dos horas. Tras el congelamiento de la dirección comprometida, el hacker trasladó sus operaciones a la cadena BNB. Allí, emitió nuevos tokens y participó en actividades comerciales, para finalmente retirar las ganancias. Este incidente pone de manifiesto las vulnerabilidades asociadas con la exposición de frases mnemónicas y el impacto rápido del comercio impulsado por las redes sociales.