El fraude digital se está convirtiendo cada vez más en una preocupación a medida que los estafadores emplean técnicas avanzadas para engañar a las personas. Estos métodos incluyen la suplantación de llamadas mediante GOIP, VOIP y el intercambio de SIM, así como la suplantación de cuentas de correo electrónico y redes sociales. Además, los estafadores están utilizando herramientas relacionadas con modelos de lenguaje grandes (LLMs) para imitar voces y videos, lo que facilita engañar a las víctimas. Se espera que esta tendencia crezca, planteando desafíos significativos para la seguridad personal y digital.