Un aumento en los "ataques con llave inglesa" está marcando una nueva tendencia más violenta en el crimen relacionado con las criptomonedas, ya que los delincuentes apuntan cada vez más a individuos en lugar de a billeteras digitales. Estos ataques implican coerción física para obligar a las víctimas a transferir sus tenencias de criptomonedas. Este cambio resalta los crecientes riesgos que enfrentan los poseedores de criptomonedas, ya que los criminales adaptan sus tácticas para evadir las medidas de seguridad digital y explotar vulnerabilidades físicas.