La policía ha informado de un aumento significativo en los delitos de falsificación en los últimos años, con algunos grupos criminales que prefieren utilizar criptomonedas y tarjetas de regalo digitales para los pagos. Esta tendencia se considera un intento de evadir la supervisión regulatoria, lo que pone de manifiesto los desafíos que enfrentan las fuerzas del orden para rastrear actividades financieras ilícitas.